domingo, 12 de junio de 2011

LAS CLASES NOCTURNAS

Tráfico vehicular, ambulantes invadiendo pistas, codeándose con los policías de tránsito. Una avenida en movimiento de día y de noche. Estudiantes y prostitutas se cruzan en la avenida colmena. Una calle antes de llegar a la universidad, veo a la señora del emoliente llevar su carreta, la faena ya terminó para ella; para mí recién empieza.
A pasar el jirón Chancay desde lo alto veo a la virgen que me saluda, me recibe y hace saber que estoy en mi universidad. Estudiantes salen y entran carnet en mano. Yo no la necesito el portero es un amigo más.
Al cruzar la puerta puedo apreciar la esfinge de Haya De La Torre. Camino hacia  el patio central y veo a mis compañeros universitarios sentados en las bancas, en el césped algo crecido por falta de mantenimiento. En el teléfono una pareja de universitarios discutiendo, al lado de ellos un gato buscando algo que comer.
En los balcones miro a los estudiantes disfrutando de un receso.  Algo contrario sucede al frente de ellos, chicas esperan afuera de la puerta. Llevan consigo mochilas en mano, lo que me hace creer que llegaron tarde. Su desesperación me hace dudar, no solo llegaron tarde a una clase, posiblemente  a un examen parcial.
En el patio de la escuela de sociales, mas gatos hacen su aparición, la señora de la limpieza los alimenta, y algunos estudiantes les toman fotos.  El comedor luce vacío no es la hora del almuerzo, ni siquiera se puede ver el cartel del menú.
En el otro patio personal de limpieza se encargan de borrar lo que fue una pinta hecha a plumón. El calor electoral muchas veces contagia a los estudiantes y las paredes pagan los platos rotos. Camino hacia la puerta abro la mochila para mostrar mi honestidad para con la universidad y salgo a la calle. (Hans Mamani Melendrez

No hay comentarios:

Publicar un comentario